ANÁLISIS TRANSACCIONAL: INTRODUCCIÓN
Fuentes:
Blakeney, R. (1979). Manual de Análisis Transaccional. Buenos Aires: Paidós
Chandezon, G. y Lancestre, A. (2001). El Análisis Transaccional. Madrid: Morata..
Diez Benavidez, M. (1978). Breviario de Análisis Transaccional. Méjico: Diana.
Kertész, R, et al. (2003). Análisis Transaccional Integrado. Buenos Aires: IPPEM.
Kertész, R. (1978). Manual de Análisis Transaccional. Buenos Aires: Conantal.
Kertész, R. et al. (1977). Introducción al Análisis Transaccional. Buenos Aires: Paidós
Desarrollo:
El Análisis Transaccional (AT) es una teoría de la personalidad y de las relaciones humanas que,
en la actualidad, se aplica en psicoterapia y, también, en el crecimiento y el cambio personal y
organizacional. Sus conceptos se expresan por medio de un vocabulario sencillo buscando, ante
todo, la comprensión de los fenómenos por parte de todos, por ejemplo, los docentes y los
estudiantes en las instituciones educativas. Es decir, las explicaciones que brinda son
intencionadamente fáciles y próximas a las vivencias inmediatas de las personas.
Esta teoría de la conducta individual y social fue desarrollada por el psiquiatra canadiense Eric
Berne (1910-1970) a partir de 1957 y tiene entre otros objetivos mejorar la comunicación
humana. Es decir, el Análisis Transaccional ha demostrado ser una herramienta muy eficaz para
producir cambios positivos en las comunicaciones interpersonales y grupales.
Se llama “análisis” por separar el comportamiento en unidades simples y fácilmente
comprensibles, y “transaccional” por aplicar ese análisis a los intercambios de estímulos y
respuestas entre personas, que denomina “transacciones”.
En el Análisis Transaccional se considera que la personalidad está dividida en tres componentes
funcionales denominados Estados del Yo (Padre, Adulto y Niño). Cada uno de ellos constituye
un sistema coherente de pensamientos, sentimientos acompañado por un conjunto afín de
patrones de conducta.
Los Estados del Yo tienen, entre otras, las siguientes características:
 Posibilidad de activación voluntaria.
 Exclusividad: Funciona uno por vez.
 Interdependencia: Se influyen continuamente mediante la interacción o diálogo interno. No
hay un estado del yo más importante que otro y una persona sana aplica cada uno de ellos
en distintas circunstancias. Cabe destacar que el Estado de Yo Adulto es el que establece
1
cuál de los Estados del Yo es adecuado aplicar en cada situación, es decir, cumple una
función de regulación interna.
 Mutabilidad: Son dinámicos y cambias de acuerdo a las situaciones.
En la Fig. 1 se representa el Análisis Estructural en donde se describen los tres Estados del Yo:
Fig. 1: Análisis Estructural
En el Estado de Yo Padre las personas sienten, piensan, actúan y hablan de una manera muy
semejante a como lo hacían sus progenitores o las figuras que ocuparon su lugar cuando eran
niños, ya que ellos fueron modelos básicos en la formación de su personalidad. Sus valores e
ideas, sus pautas de comportamiento, sus normas y reglas de convivencia se graban de manera
inconsciente en los niños e influyen en la configuración futura de su personalidad. Entonces,
terminan reproduciendo pautas aprendidas en la infancia sin ser conscientes de ello. Cuando una
persona opera en el Estado del Yo Padre piensa, siente, actúa y habla como sus progenitores o
aquellos que ocuparon su lugar, y lo hace sin razonar.
Cuando una persona pone en juego el Estado del Yo Adulto, utiliza el pensamiento lógico para
resolver problemas, asegurándose que las emociones del Niño o las pautas del Padre no influyan
en el proceso. Es la dimensión interior del individuo, que se caracteriza por el análisis racional
de las situaciones, la formulación reflexiva de juicios y la puesta en marcha del propio sentido
de la responsabilidad. Esto no significa que ser racional y lógico es la mejor manera de ser todo
el tiempo.
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P
N
A
En el Estado del Yo Niño se manifiestan los impulsos naturales, las primeras experiencias que
se grabaron en la infancia y cómo las personas respondieron ante ellas. Es la parte de la persona
que siente, piensa, actúa, habla y responde igual que lo hacían cuando eran niños. Corresponde a
un tipo de pensamiento mágico e irracional, y las relaciones las concibe como algo
eminentemente emocional.
A partir de estos Estados del Yo básicos descriptos en el Análisis Estructural, surgen dentro de
cada uno de ellos subdivisiones funcionales (también positivas y negativas), que constituyen el
Análisis Funcional (Fig. 2):
Fig. 2: Análisis Funcional
En el Análisis Funcional podemos considerar dos circuitos, uno positivo y otro negativo:
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AA
NA
PN
NL
PC
AC
Padre Crítico
Padre Nutritivo
Adulto Adecuado
Adulto Cuadrado
Niño Libre
Niño Adaptado
CIRCUITO POSITIVO CIRCUITO NEGATIVO
PADRE CRITICO
Padre Crítico (+)
 Protector
 Justo
 Respetuoso
 Ordenador
 Organizador
 Pone límites adecuados
Padre Crítico (−)
 Autoritario
 Agresivo
 Controlador
 Prejuicioso
 Desvalorizante
 Necesita que le teman
 Pone límites inadecuados
.
PADRE NUTRITIVO
Padre Nutritivo (+)
 Afectuoso
 Cálido
 Nutritivo
 Permite crecer
 Quita límites inadecuados
Padre Nutritivo (−)
 Salvador
 Sobreprotector
 Encubridor
 Impide crecer
 Necesita que lo necesiten
 Quita límites adecuados
ADULTO
Adulto Adecuado (+)
 Informado
 Responsable
 Autónomo
 Ético
Adulto cuadrado (−)
 No informado o mal informado
 Robotizado
 Deshonesto
NIÑO LIBRE
Niño Libre (+)
 Alegre
 Afectuoso
 Quiere disfrutar
 Divertido
 Creativo
 Curioso
 Auténtico
Niño Libre (−)
 Egocéntrico
 Egoísta
 Manipulador
 Individualista
 No auténtico
NIÑO ADAPTADO
Niño Adaptado Sumiso (+)
 Disciplinado
 Respetuoso
 Acepta rutinas y disciplinas
útiles
 Acepta límites adecuados
Niño Adaptado Rebelde (+)
 Rechaza injusticias y
arbitrariedades
 Lucha por sus derechos
.
Niño Adaptado Sumiso (−)
 Desvalorizado
 Temeroso
 Retraído
 Confuso
 Acepta límites inútiles
Niño Adaptado Rebelde (−):
 Rencoroso
 Agresivo
 Vengativo
 Desafiante
 Burlón
 Se opone sistemáticamente a
todo
 Rechaza límites útiles
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La clave está en el equilibrio y en la integración de los Tres Estados del Yo y, sobre todo, que la
persona sea capaz de de identificar qué Estado del Yo está poniendo en juego. Además, es
importante que identifique el Estado del Yo en que está operando su interlocutor, y tener la
capacidad de realizar los ajustes necesarios para obtener los resultados deseados.
Es necesario comprender que ningún Estado del Yo es mejor que otro, todo depende del
contexto en el que se encuentre la persona. Por ejemplo, en el ámbito laboral, relacionarse desde
el Estado del Yo Niño, quizás pueda generar dificultades, mientras que en un entorno de ocio y
tiempo libre, puede permitir disfrutar al máximo de la sensación de juego, creatividad y libertad.
Por lo tanto, es importante que la persona sea consciente de la forma en la que se relaciona con
el mundo, para así, poder elegir el Estado del Yo que le conviene poner en juego en cada
situación.. Al respecto, si bien como dijimos no hay ningún Estado del Yo mejor que otro, el
Estado de Yo Adulto es el que permite discernir cuál es el Estado del Yo adecuado a aplicar en
cada situación que se presente.
En síntesis, a cada Estado del Yo le corresponden modos genéricos de sentir, pensar y actuar y
cada persona presentará características específicas de cada uno de ellos, así como una tendencia
a ubicarse predominantemente en un tipo o en otro. A partir del Análisis Funcional y de la
consideración de los Sistemas Positivo y Negativo correspondientes, una persona puede
identificar el Estado del Yo en el que está operando y el Estado del Yo que pone el juego su
interlocutor en un determinando escenario comunicacional. De esta manera podrá elegir el
Estado del Yo desde el cual relacionarse con el objetivo de establecer una comunicación
efectiva.
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Anáisis Transaccional: Introducción

  • 1.
    ANÁLISIS TRANSACCIONAL: INTRODUCCIÓN Fuentes: Blakeney,R. (1979). Manual de Análisis Transaccional. Buenos Aires: Paidós Chandezon, G. y Lancestre, A. (2001). El Análisis Transaccional. Madrid: Morata.. Diez Benavidez, M. (1978). Breviario de Análisis Transaccional. Méjico: Diana. Kertész, R, et al. (2003). Análisis Transaccional Integrado. Buenos Aires: IPPEM. Kertész, R. (1978). Manual de Análisis Transaccional. Buenos Aires: Conantal. Kertész, R. et al. (1977). Introducción al Análisis Transaccional. Buenos Aires: Paidós Desarrollo: El Análisis Transaccional (AT) es una teoría de la personalidad y de las relaciones humanas que, en la actualidad, se aplica en psicoterapia y, también, en el crecimiento y el cambio personal y organizacional. Sus conceptos se expresan por medio de un vocabulario sencillo buscando, ante todo, la comprensión de los fenómenos por parte de todos, por ejemplo, los docentes y los estudiantes en las instituciones educativas. Es decir, las explicaciones que brinda son intencionadamente fáciles y próximas a las vivencias inmediatas de las personas. Esta teoría de la conducta individual y social fue desarrollada por el psiquiatra canadiense Eric Berne (1910-1970) a partir de 1957 y tiene entre otros objetivos mejorar la comunicación humana. Es decir, el Análisis Transaccional ha demostrado ser una herramienta muy eficaz para producir cambios positivos en las comunicaciones interpersonales y grupales. Se llama “análisis” por separar el comportamiento en unidades simples y fácilmente comprensibles, y “transaccional” por aplicar ese análisis a los intercambios de estímulos y respuestas entre personas, que denomina “transacciones”. En el Análisis Transaccional se considera que la personalidad está dividida en tres componentes funcionales denominados Estados del Yo (Padre, Adulto y Niño). Cada uno de ellos constituye un sistema coherente de pensamientos, sentimientos acompañado por un conjunto afín de patrones de conducta. Los Estados del Yo tienen, entre otras, las siguientes características:  Posibilidad de activación voluntaria.  Exclusividad: Funciona uno por vez.  Interdependencia: Se influyen continuamente mediante la interacción o diálogo interno. No hay un estado del yo más importante que otro y una persona sana aplica cada uno de ellos en distintas circunstancias. Cabe destacar que el Estado de Yo Adulto es el que establece 1
  • 2.
    cuál de losEstados del Yo es adecuado aplicar en cada situación, es decir, cumple una función de regulación interna.  Mutabilidad: Son dinámicos y cambias de acuerdo a las situaciones. En la Fig. 1 se representa el Análisis Estructural en donde se describen los tres Estados del Yo: Fig. 1: Análisis Estructural En el Estado de Yo Padre las personas sienten, piensan, actúan y hablan de una manera muy semejante a como lo hacían sus progenitores o las figuras que ocuparon su lugar cuando eran niños, ya que ellos fueron modelos básicos en la formación de su personalidad. Sus valores e ideas, sus pautas de comportamiento, sus normas y reglas de convivencia se graban de manera inconsciente en los niños e influyen en la configuración futura de su personalidad. Entonces, terminan reproduciendo pautas aprendidas en la infancia sin ser conscientes de ello. Cuando una persona opera en el Estado del Yo Padre piensa, siente, actúa y habla como sus progenitores o aquellos que ocuparon su lugar, y lo hace sin razonar. Cuando una persona pone en juego el Estado del Yo Adulto, utiliza el pensamiento lógico para resolver problemas, asegurándose que las emociones del Niño o las pautas del Padre no influyan en el proceso. Es la dimensión interior del individuo, que se caracteriza por el análisis racional de las situaciones, la formulación reflexiva de juicios y la puesta en marcha del propio sentido de la responsabilidad. Esto no significa que ser racional y lógico es la mejor manera de ser todo el tiempo. 2 P N A
  • 3.
    En el Estadodel Yo Niño se manifiestan los impulsos naturales, las primeras experiencias que se grabaron en la infancia y cómo las personas respondieron ante ellas. Es la parte de la persona que siente, piensa, actúa, habla y responde igual que lo hacían cuando eran niños. Corresponde a un tipo de pensamiento mágico e irracional, y las relaciones las concibe como algo eminentemente emocional. A partir de estos Estados del Yo básicos descriptos en el Análisis Estructural, surgen dentro de cada uno de ellos subdivisiones funcionales (también positivas y negativas), que constituyen el Análisis Funcional (Fig. 2): Fig. 2: Análisis Funcional En el Análisis Funcional podemos considerar dos circuitos, uno positivo y otro negativo: 3 AA NA PN NL PC AC Padre Crítico Padre Nutritivo Adulto Adecuado Adulto Cuadrado Niño Libre Niño Adaptado
  • 4.
    CIRCUITO POSITIVO CIRCUITONEGATIVO PADRE CRITICO Padre Crítico (+)  Protector  Justo  Respetuoso  Ordenador  Organizador  Pone límites adecuados Padre Crítico (−)  Autoritario  Agresivo  Controlador  Prejuicioso  Desvalorizante  Necesita que le teman  Pone límites inadecuados . PADRE NUTRITIVO Padre Nutritivo (+)  Afectuoso  Cálido  Nutritivo  Permite crecer  Quita límites inadecuados Padre Nutritivo (−)  Salvador  Sobreprotector  Encubridor  Impide crecer  Necesita que lo necesiten  Quita límites adecuados ADULTO Adulto Adecuado (+)  Informado  Responsable  Autónomo  Ético Adulto cuadrado (−)  No informado o mal informado  Robotizado  Deshonesto NIÑO LIBRE Niño Libre (+)  Alegre  Afectuoso  Quiere disfrutar  Divertido  Creativo  Curioso  Auténtico Niño Libre (−)  Egocéntrico  Egoísta  Manipulador  Individualista  No auténtico NIÑO ADAPTADO Niño Adaptado Sumiso (+)  Disciplinado  Respetuoso  Acepta rutinas y disciplinas útiles  Acepta límites adecuados Niño Adaptado Rebelde (+)  Rechaza injusticias y arbitrariedades  Lucha por sus derechos . Niño Adaptado Sumiso (−)  Desvalorizado  Temeroso  Retraído  Confuso  Acepta límites inútiles Niño Adaptado Rebelde (−):  Rencoroso  Agresivo  Vengativo  Desafiante  Burlón  Se opone sistemáticamente a todo  Rechaza límites útiles 4
  • 5.
    La clave estáen el equilibrio y en la integración de los Tres Estados del Yo y, sobre todo, que la persona sea capaz de de identificar qué Estado del Yo está poniendo en juego. Además, es importante que identifique el Estado del Yo en que está operando su interlocutor, y tener la capacidad de realizar los ajustes necesarios para obtener los resultados deseados. Es necesario comprender que ningún Estado del Yo es mejor que otro, todo depende del contexto en el que se encuentre la persona. Por ejemplo, en el ámbito laboral, relacionarse desde el Estado del Yo Niño, quizás pueda generar dificultades, mientras que en un entorno de ocio y tiempo libre, puede permitir disfrutar al máximo de la sensación de juego, creatividad y libertad. Por lo tanto, es importante que la persona sea consciente de la forma en la que se relaciona con el mundo, para así, poder elegir el Estado del Yo que le conviene poner en juego en cada situación.. Al respecto, si bien como dijimos no hay ningún Estado del Yo mejor que otro, el Estado de Yo Adulto es el que permite discernir cuál es el Estado del Yo adecuado a aplicar en cada situación que se presente. En síntesis, a cada Estado del Yo le corresponden modos genéricos de sentir, pensar y actuar y cada persona presentará características específicas de cada uno de ellos, así como una tendencia a ubicarse predominantemente en un tipo o en otro. A partir del Análisis Funcional y de la consideración de los Sistemas Positivo y Negativo correspondientes, una persona puede identificar el Estado del Yo en el que está operando y el Estado del Yo que pone el juego su interlocutor en un determinando escenario comunicacional. De esta manera podrá elegir el Estado del Yo desde el cual relacionarse con el objetivo de establecer una comunicación efectiva. 5