El documento detalla el análisis experimental de una torre sismoresistente diseñada por David Pérez, enfocándose en el uso de un sistema de aislamiento de base y una masa de agua para mitigar el impacto de las ondas sísmicas. La estructura, con pilares en forma de ballestas contrapuestas, demostró un comportamiento excepcional durante las pruebas, resistiendo diversas frecuencias y manteniendo su integridad. Además, se reflexiona sobre el diseño y los materiales utilizados, resaltando que el aislamiento de base fue fundamental para el éxito del experimento.