El documento analiza los riesgos ambientales y de salud asociados a la extracción de gas no convencional en Araba, haciendo hincapié en la contaminación del aire y del agua, así como el impacto del fracking. A pesar de su larga historia de exploración de hidrocarburos, la actividad extractiva ha tenido un escaso impacto socioeconómico, pero ha suscitado preocupaciones sobre la huella de carbono y el efecto invernadero. Se critica la falta de responsabilidad sobre los daños ambientales y la posibilidad de un nuevo ciclo de exploración impulsado por intereses extranjeros.