El editorial expresa incertidumbre sobre el futuro de las artes escénicas debido a los recortes presupuestarios y la falta de ayudas oficiales. Señala que solo los grandes centros de producción y teatros emblemáticos se salvarán, mientras que las revistas especializadas como esta corren el riesgo de desaparecer. Pide a los festivales que no pidan más "colaboración" sin ofrecer publicidad a cambio y que valoren una suscripción anual de 44 euros para apoyar la revista.