Un estudio internacional liderado por el Dr. Miquel Vila y en el que participa el CIMA de la Universidad de Navarra ha demostrado que agregados de la proteína α-sinucleína extraídos de cerebros de pacientes con Parkinson inyectados en ratones y monos iniciaron y extendieron la neurodegeneración característica de la enfermedad. Este hallazgo abre la puerta al desarrollo de nuevos tratamientos que puedan detener la progresión de la enfermedad de Parkinson.