Este artículo propone analizar el libro La Estructura de las Revoluciones Científicas de Thomas Kuhn desde dos perspectivas: 1) Como una síntesis de ideas planteadas previamente por diversas escuelas de pensamiento europeas, aunque Kuhn no reconoció adecuadamente estas influencias. 2) Como una revolución específica en los ámbitos universitarios de Estados Unidos en 1968, aunque también constituyó una revolución general al aplicar conceptos de cambio usados en otros campos al desarrollo de la ciencia.