Este documento discute el desafío de mejorar la calidad de la educación en América Latina mediante el fortalecimiento del liderazgo escolar y el desarrollo profesional de los docentes. Examina dos estrategias clave: 1) la transformación de la supervisión escolar tradicional para brindar más apoyo a las escuelas, y 2) fomentar el desarrollo profesional continuo de los maestros. También analiza los orígenes históricos de estas funciones y los cambios necesarios en los sistemas educativos