La atresia biliar es una rara enfermedad que causa obstrucción de los conductos biliares, lo que lleva a colestasis severa y cirrosis si no se trata. Afecta aproximadamente a 1 de cada 10,000 recién nacidos y es la causa más común de muerte por enfermedad hepática infantil. El tratamiento quirúrgico incluye la operación de Kasai o el trasplante de hígado, siendo este último el único tratamiento curativo para la mayoría de los pacientes.