El documento habla sobre la importancia del autocontrol en los niños. Explica que el autocontrol implica integrar adecuadamente los impulsos y emociones, encauzándolos y ayudando al niño a entender sus propias reacciones. También sugiere hablar con el niño después de una rabieta para mostrarle las consecuencias de sus acciones y alabar su esfuerzo por controlarse. Finalmente, enfatiza la importancia de aceptar al niño a pesar de sus conductas inadecuadas.