El esqueleto de la cabeza está formado por el cráneo, la mandíbula y el aparato hioideo. El cráneo se compone de varios huesos que forman la cavidad craneana y la cara. La mandíbula consta de dos mitades unidas en la parte delantera. El aparato hioideo está formado por pequeños huesos que se dirigen desde la base del cráneo hacia la laringe y faringe para sostener la lengua.