El documento describe a Deinococcus radiodurans, una bacteria extremadamente resistente a la radiación. D. radiodurans puede sobrevivir dosis masivas de radiación ionizante y UV, y tiene la capacidad única de reparar rápidamente el ADN dañado. Se descubrió originalmente en 1956 después de que una lata de carne expuesta a radiación se descompusiera.