La biotecnología utiliza organismos vivos para generar productos y servicios útiles, con aplicaciones en agricultura, medicina, y medio ambiente, entre otros. Desde su inicio con la fermentación de alimentos, ha evolucionado a técnicas modernas como la ingeniería genética para mejorar cultivos y desarrollar nuevos tratamientos médicos. A pesar de sus beneficios, incluye riesgos ambientales y de salud, así como la necesidad de abordar preocupaciones éticas y de seguridad.