Este anuncio utiliza códigos cinematográficos del cine de terror para advertir a los jóvenes sobre los riesgos del abuso de drogas. Fue elaborado por la asociación FAD y la agencia DDB para concienciar principalmente a jóvenes de 15 a 24 años sobre cómo las expectativas placenteras de las drogas pueden frustrarse y tener consecuencias negativas como fobias y paranoia. Muestra estereotipos de chicas jóvenes de nivel adquisitivo alto que consumen drogas en fiestas.