En el banco rosa, la narradora observa a Amada y su hermano Gaspar jugando en la estación. Más tarde, en su imaginación, la narradora se une a Amada en la búsqueda de Gaspar y encuentran bicicletas para explorar. Llegan a un gran lago donde juegan en el agua y descubren una gran ciudad-escuela con diferentes departamentos para aprender de forma individualizada.