El documento resume la arquitectura barroca en diferentes países europeos entre los siglos XVII y XVIII. Explica que el estilo barroco se originó en Roma durante el siglo XVII y se extendió por los estados absolutistas europeos, caracterizándose por el uso de curvas, elipses y espirales. Luego describe desarrollos arquitectónicos barrocos específicos en Italia, Francia, Inglaterra, Alemania, Austria y España.