El documento propone repensar el concepto de salud-enfermedad más allá de una concepción única y biomédica, hacia una visión multidimensional y compleja. Plantea superar la fragmentación mediante enfoques integrales y transdisciplinarios, así como abordajes a nivel individual, familiar y comunitario que incorporen múltiples paradigmas y saberes. El objetivo es garantizar el derecho a la salud mediante intervenciones basadas en la promoción, prevención y curación de manera horizontalizada.