El documento define la bioseguridad como el conjunto de medidas preventivas para proteger la salud de pacientes y personal frente a riesgos biológicos, físicos, químicos y mecánicos. Explica los principios básicos de la universalidad y las barreras protectoras, así como las precauciones universales como el lavado de manos y el uso de equipos de protección. Además, clasifica los desechos hospitalarios y establece pautas para su almacenamiento en recipientes de diferentes colores según su peligrosidad.