El bombeo mecánico es el método más utilizado para el levantamiento artificial de fluidos, empleando una bomba de subsuelo de acción reciprocante alimentada por energía desde un motor situado en la superficie. Este sistema es crucial en la producción de crudos pesados y extra pesados y convierte el movimiento rotacional del motor en un movimiento reciprocante necesario para el bombeo. Las unidades de bombeo, comúnmente de tipo balancín, están compuestas por diversos componentes que aseguran un funcionamiento eficiente y la prevención de fugas de crudo.