El documento describe tres procesos para modificar hidrocarburos: cracking, que descompone hidrocarburos pesados en más ligeros mediante ruptura de enlaces térmica o catalíticamente; polimerización, que agrupa moléculas para formar una más grande; y reforming, que reestructura moléculas lineales en formas más compactas para evitar detonación. Estos procesos permiten ajustar la producción a la demanda de diferentes productos derivados del petróleo.