El cáncer de próstata es la neoplasia más común y la segunda causa de muerte en hombres. La mayoría de los casos corresponden a adenocarcinomas en la zona periférica de la glándula prostática. El diagnóstico se realiza mediante biopsia prostática. Se recomienda realizar tamizaje con la cuantificación del antígeno prostático específico y el examen rectal. Entre los tratamientos se pueden utilizar cirugía, radioterapia y, en algunos casos, quimioterapia.