El ideal de belleza ha variado a través del tiempo. En la prehistoria se valoraban las características reproductivas, mientras que en Egipto y Grecia primaba la armonía y simetría matemática del cuerpo. En la Edad Media importaba la blancura de la piel. El Renacimiento exaltaba la proporción y perfección anatómica. El Barroco alababa el uso de maquillaje y ropa ostentosa. En el siglo XX primó la delgadez y juventud. Hoy priman los cuerpos del