El documento describe la escultura del Renacimiento en Italia, desde el siglo XV en Florencia hasta el siglo XVI en Roma. Señala que los escultores como Ghiberti, Donatello y Miguel Ángel recuperaron el estudio de la anatomía humana y el desnudo de la Antigüedad clásica, representando figuras con proporción y movimiento. También emplearon materiales como el bronce y mármol, y géneros como estatuas y relieves para retratar escenas bíblicas y mitológicas.