La evaluación diagnóstica implica el uso de instrumentos para recoger información sobre las potencialidades y limitaciones de los estudiantes, con el fin de interpretar la información y tomar decisiones. Requiere la utilización de múltiples criterios como tests psicométricos, rendimiento académico, juicios de expertos, valoraciones de compañeros y padres para identificar indicadores de alta capacidad. El proceso debe orientarse a determinar las necesidades de cada estudiante de manera continua y equitativa.