El documento define el capital intelectual como el conjunto de activos intangibles de una organización que generan valor o potencial de generarlo en el futuro. Estos activos incluyen el conocimiento de los empleados, la satisfacción de los clientes y know-how de la empresa. Autores como Brooking y Edvinsson dividen el capital intelectual en categorías como capital humano, estructural y relacional.