Este documento presenta perspectivas sobre la seguridad alimentaria en Nicaragua. Argumenta que Nicaragua debe concentrarse en producir alimentos para el mercado nacional en lugar de depender de importaciones. Señala que a pesar de la abundante tierra, agua y mano de obra, Nicaragua importa verduras de otros países de la región. Concluye que Nicaragua debe establecer un plan para desarrollar su producción y seguridad alimentaria a través de apoyar a las 260,000 familias campesinas que ya producen una variedad de cultivos.