Este documento resume dos cartas importantes sobre la conservación del patrimonio cultural: la Carta de Atenas de 1931 y la Carta de Nara sobre Autenticidad de 1994. La Carta de Atenas establece 10 recomendaciones generales para favorecer la conservación de monumentos artísticos e históricos. La Carta de Nara reconoce la importancia de evaluar la autenticidad de sitios patrimoniales de una manera culturalmente apropiada y promueve el respeto a la diversidad cultural.