ENRON era una gran corporación estadounidense que quebró debido a fraude contable masivo. Los directivos ocultaron miles de millones en deudas a través de contabilidad engañosa y subsidiarias en paraísos fiscales. Cuando se descubrió el fraude, las acciones de ENRON cayeron drásticamente y la empresa se declaró en bancarrota, perdiendo los empleados sus trabajos y los inversionistas miles de millones de dólares.