El escándalo de Enron, uno de los fraudes corporativos más notorios, comenzó con la creación de la compañía en 1985 y se expandió a través de prácticas fraudulentas para ocultar deudas y exagerar ganancias. A pesar de sus tentativas de lavado financiero, el escándalo salió a la luz, llevando a decisiones legales que resultaron en condenas para ejecutivos clave como Kenneth Lay y Jeffrey Skilling. La caída de Enron no solo afectó a sus empleados y accionistas, sino que también desencadenó una crisis económica más amplia y la creación de nuevas regulaciones para prevenir fraudes corporativos similares en el futuro.