El documento analiza el caso de Enron, una empresa que creció rápidamente en la industria energética pero colapsó en 2001 debido a prácticas fraudulentas y una cultura corporativa tóxica. La falta de ética y transparencia en la gestión de Enron resultó en pérdidas significativas para empleados e inversores, y expuso vulnerabilidades en la regulación del mercado. Este caso resalta la importancia de la ética empresarial y su impacto en la sostenibilidad a largo plazo.