Krispy Kreme se fundó en 1937 y se hizo popular en las décadas de 1960 y 1970 por sus donas glaseadas y su proceso de fabricación visible. Actualmente busca expandirse a nuevos mercados y fortalecer su marca. Para revertir su situación actual y lograr un crecimiento del 20%, la compañía planea expandir sus franquicias, vender más maquinaria e insumos, y pagar sus deudas para motivar a los accionistas.