La cibernética de primer orden estudia los procesos de control y comunicación en sistemas, considerando que sus partes están interdependientes. La cibernética de segundo orden reconoce que el observador forma parte del sistema observado, por lo que su subjetividad influye en la observación. Al incluir al observador, se advierte que la neutralidad es una ilusión y que el conocimiento proviene de dentro del sistema, no de fuera, por lo que el terapeuta debe tener cuidado de no imponer su propia realidad.