La psicoterapia sistémica se centra en ver las relaciones entre las personas como parte de un sistema. Se desarrolló en la segunda mitad del siglo XX y visualiza al terapeuta apoyando a la familia para comprender sus dinámicas y generar cambios que permitan una vida familiar sana. Además de la familia, también se puede aplicar a individuos, organizaciones, redes sociales e instituciones escolares al considerarlos sistemas. Existen diferentes modelos y técnicas como preguntas circulares, esculturas familiares y prescripciones rituales.