El ciclo Rankine es un ciclo termodinámico utilizado en centrales térmicas de vapor para convertir calor en trabajo, basado en procesos de compresión, adición de calor, expansión y rechazo de calor. Se analizan formas de incrementar su eficiencia, como la reducción de la presión del condensador y el uso de recalentamiento. Además, se considera el ciclo Rankine regenerativo, que mejora la eficiencia al utilizar vapor de la turbina para calentar el fluido de trabajo antes de entrar en la caldera.