Las disciplinas biológico-sociales, como la medicina forense, son esenciales para la administración de justicia, utilizando diversas técnicas y sub-ciencias para obtener pruebas legales. La historia de la medicina forense incluye importantes hitos, como la primera autopsia otorgada a la universidad de Montpellier y el desarrollo de múltiples especialidades forenses como la toxicología o la psiquiatría forense. Los médicos forenses deben actuar con claridad y objetividad, traduciendo el lenguaje médico para facilitar el trabajo de los abogados y contribuyendo significativamente al proceso judicial.