Las fluctuaciones económicas se presentan como ciclos en la economía que afectan la producción y el empleo, siendo las recesiones periodos críticos donde disminuye la renta y se incrementa el desempleo. A corto plazo, los precios son rígidos y la política económica tiene efectos diferentes que a largo plazo, donde los precios son flexibles y la política monetaria no afecta las variables reales. Las perturbaciones en la oferta y demanda agregadas provocan fluctuaciones que pueden ser mitigadas mediante políticas de estabilización para mantener la economía cerca de su tasa natural de producción y empleo.