El documento describe los principios fundamentales del derecho penal, incluyendo el principio de legalidad, la prohibición de la analogía, la responsabilidad penal, la protección de bienes jurídicos, la subsidiaridad, la fragmentariedad, la proporcionalidad de las penas, la igualdad y la humanidad de las penas. También explica el principio de territorialidad, que establece que un delito se reprime según la ley del estado en cuyo territorio se cometió, fundamentado en la soberanía estatal.