El derecho penal regula la potestad punitiva del estado y busca proteger la convivencia pacífica a través de la imputación de penas y medidas de seguridad a conductas delictivas. A lo largo de la historia, se han desarrollado diferentes escuelas de pensamiento, como la de Beccaria y Lombroso, que han influenciado la formulación y comprensión de las normas penales. Los principios del derecho penal, tales como la proporcionalidad y legalidad, delimitan el ejercicio del poder punitivo para garantizar un estado de derecho justo y equitativo.