Los cojinetes antifricción, como bimetálicos, trimetálicos y de Babbitt, se utilizan en diferentes aplicaciones de motores para evitar el contacto metal con metal y optimizar el engrase. El carter inferior actúa como depósito de aceite y se fabrica generalmente de aleación de aluminio, mientras que las empaquetaduras aseguran cierres herméticos entre piezas metálicas. Además, el volante de inercia funciona como acumulador de energía, ayudando a mantener el giro del cigüeñal durante los puntos muertos.