La Corte Suprema de Justicia de Colombia analizó un caso de usucapión relacionado con la tenencia y posesión de un bien familiar tras la muerte de la dueña. La sentencia destacó que la nuera no pudo demostrar la posesión adecuada y que su relación con el bien se configuraba más como tenencia que como posesión. El tribunal determinó que, debido a la falta de ánimus, no se cumplía con los requisitos legales para la usucapión.