Este documento discute las tendencias contemporáneas de la educación y propone una educación más lenta. Argumenta que educar más rápido no necesariamente conduce a una mejor educación y que cuanto más despacio se expliquen los contenidos, mayor tiempo tendrán los estudiantes para asimilarlos. Apoya el enfoque "slow" de la educación en Finlandia y el "slow parenting", el cual rechaza la excesiva planificación de los padres y promueve un juego no estructurado y despertar la curiosidad de los niños.