El documento propone adoptar un enfoque "slow" en la educación para respetar el ritmo natural de aprendizaje de los niños. Argumenta que actualmente se les exige a los niños aprender demasiado rápido y de forma acelerada, en lugar de dejarlos aprender a través de la experiencia y el juego. Sugiere que los maestros deben alejarse de seguir los libros de texto al pie de la letra y tener en cuenta las teorías de pedagogos como Célestin Freinet sobre el aprendizaje natural de los niños.