El documento detalla cómo Jesús desafiaba las estrictas tradiciones judías sobre la observancia del sábado, enfatizando que siempre es lícito hacer el bien en ese día. A través de ejemplos de sanaciones, Jesús ilustra que la misericordia y la necesidad humana son prioritarias sobre las reglas tradicionales. Así, se establece que el sábado fue creado para el bienestar del ser humano y no para ser un obstáculo en su relación con Dios.