El documento explora la identidad de Jesús a través de la lente del honor en el contexto grecorromano, destacando su linaje honorable y su conexión con los marginados de la sociedad. A pesar de su humildemente origen en Nazaret, Jesús es reconocido como 'Hijo de Dios' y su misión se centra en aliviar el sufrimiento de los oprimidos. Lucas enfatiza que el honor de Jesús proviene tanto de su ascendencia como de su propósito espiritual de traer libertad y esperanza a los necesitados.