La computación en la nube permite ofrecer servicios de computación a través de Internet. Se desarrolló a partir de la visión de una "red de computadoras intergaláctica" en los años 1960. Ofrece agilidad, reducción de costos, escalabilidad, independencia del dispositivo y la ubicación, seguridad y facilidad de mantenimiento. Sin embargo, también presenta riesgos como la interdependencia de los proveedores, disponibilidad limitada y problemas de seguridad y privacidad.