La homeostasis es la estabilidad del medio interno, mantenida a través de mecanismos fisiológicos, incluyendo sistemas de señalización celular que han evolucionado y se conservan a lo largo del tiempo. Estos mecanismos permiten la comunicación entre células, activando respuestas a través de receptores específicos en la membrana plasmática que modulan diversas funciones celulares, como el transporte y la transducción de señales. Los distintas tipos de receptores, entre los que se incluyen los acoplados a proteínas G y los enzimáticos, regulan procesos biológicos variados mediante la amplificación y desensibilización de señales.