El músculo liso se encuentra en las paredes de los órganos huecos como el tracto gastrointestinal y las vías respiratorias. Está compuesto de células alargadas con filamentos de actina y miosina que le permiten contraerse lentamente. La contracción es regulada por el calcio y la calmodulina, y puede ser estimulada por señales mecánicas, eléctricas o químicas. El músculo liso juega un papel importante en funciones como la motilidad gastrointestinal y la vasoconstricción.