El concepto de comunidad en América se refiere a grupos humanos que comparten rasgos, objetivos y una territorialidad, especialmente entre los pueblos indígenas. Estas comunidades han sostenido tradiciones y movimientos de resistencia a lo largo de la historia, enfrentando desafíos como el neoliberalismo que ha afectado su autonomía y formas de subsistencia. A pesar de la migración, las comunidades han podido mantener sus identidades y establecer nuevas formas de organización social y política, fortaleciendo su cohesión y control colectivo.