El comunismo busca establecer una sociedad sin clases sociales basada en la propiedad social y la abolición de la propiedad privada. Los regímenes comunistas se caracterizan por sistemas políticos totalitarios dominados por un único partido que controla todos los aspectos de la vida. Existen corrientes revisionistas que buscan alcanzar los objetivos comunistas de forma pacífica, y corrientes ortodoxas que apoyan la revolución y la violencia.