San Martín quería ocupar Lima mediante el ingenio político en lugar de una batalla para evitar exponer a sus soldados. Ideó un plan para comunicarse secretamente con patriotas en Lima usando una olla de barro con doble fondo que llevaba cartas en cifras. Un alfarero indio llevaba las ollas a Lima semanalmente entre su mercancía sin sospechar. El mayordomo Pedro Manzanares compraba una olla diariamente solo para devolverla y provocar una pelea para distraer la atención de las