Este documento describe las limitaciones inherentes a cualquier sistema de control interno. Señala que los sistemas de control están sujetos a errores humanos y fraudes. Además, los procedimientos pueden ser eludidos si los empleados coluden. Finalmente, los controles internos no pueden garantizar la ausencia total de errores u irregularidades, sino solo ofrecer una "certeza razonable" de detección y prevención.